Pues bien, mi herejía hoy, aprendida con sangre, moretones de rodilla, raspadura de palma de las manos, quemazon del alma y la piel colgando en girones es que para llegar al siguiente nivel debemos entregarnos, rendirnos, soltar ese control y declararnos en manos del ser amado, en manos de la Vida, en manos del amor; es iluso vivir pretendiendo lo contrario.
No les puedo describir con suficiente detalle lo que esto significa para mi. Escribo esta herejía desde el aprendizaje de alguien que ha visto, siente y comprende y también desde alguien que aún practica y cae, que aprende a caminar y todavía no puede decir que domina el arte humano del balance, es decir, que me cuesta, me cuesta desde el fondo del alma.
Pero la verdad es que mi corazón está en tus manos, que mi poder está en entender que mi felicidad es más grande que yo, que se trata de tí, que mi poder está en vivir con la convicción de que todo es perfecto, que pongo mi amor, mi energía y mis declaraciones con fuerza en el Universo y que la magia se encarga de que todo sea como tiene que ser...
Simple y hermoso, retador y misterioso... colgando en tus manos.
