Bueno, el solo título de esta herejía es una herejía para la mayoría de nosotros que no nos atrevemos a declarar con la suficiente fuerza un "te deseo", desde el alma, con autenticidad y sin los miedos que normalmente lo acompañan: miedo a ser rechazado, miedo al que dirán, miedo al que pensarán, miedo a que lo que deseamos no se cumpla y ese miedo absurdo es el que nos para frente a algo tan hermoso, sencillo y poderoso como la declaración de nuestro deseo.
Y que desear? Pues lo que sea, lo que sea que desea tu alma: amor, compañía, amistad, salud, felicidad, tiempo con nuestros hijos, intimidad y sexo con alguien extraordinario, cosas materiales, crecimiento intelectual, un nuevo trabajo, una nueva carrera, éxito económico, compartir con nuestros amigos, estar con nuestros padres, cualquier cosa que sea que deseamos, porqué no lo manifestamos?
Hoy la herejía es una invitación a la manifestación de nuestro deseo, por el deseo mismo, sin ninguna razón, incluso cuando es más irrazonable que nunca. Es un deseo expresado desde la posibilidad de hacerlo realidad, sin la certeza que que pueda llegar a serlo y sin la duda que acompaña esa incertidumbre. Es un deseo que no va acompañado con ninguna razón, ningún pero, ninguna explicación, es un simple, te deseo porque te deseo, con todo el poder que esa declaración trae a nuestras vidas.
Este deseo irracional y atrevido nos deja en nuestros corazones el interés por aquello que se desea y es ese interés el que se nos da vida, nos llena de vida la vida misma. Hoy la herejía es pues esta invitación a ser totalmente irracional y a declarar desde nuestro corazón y sin razón ni motivo aparente: te deseo.
