La biblia nos cuenta la historia de Moises y los diez mandamientos los cuales orientan varias religiones. El segundo mandamiento (según la Religión Catolica, para otras religiones es el Tercer Mandamiento) de ese decalogo dice: "No nombrarás Su Santo nombre en vano" y bueno, hay millones de personas que nunca "nombran Su nombre", como un seguimiento fiel a esta ley.
Mi Dios es La Vida y el Universo y mi religión es el Amor, fui bautizada por mi propia elección en el Amor y así elijo vivir mi espiritualidad dia a dia. Mi herejía hoy es la adopción ese Segundo Mandamiento para mi propia religion. Cuando decimos "Te Amo" sin estar absolutamente presente hasta el tuetano de ese amor que nos recorre las venas y nos conecta con La Vida, estamos nombrando Su Santo nombre en vano, cuando decimos "Te Amo" y nos seguimos parando desde nuestra razón y no desde el corazón y el Ser de nuestro amado, estamos rompiendo el Segundo Mandamiento. Cuando de nuestra boca sale "Amor" pero nuestros actos son el reflejo de nuestro ego, estamos pecando contra La Vida misma y rompiendo esa Ley.
Y bueno, a veces lo hacemos. A veces nuestra Humanidad esta mas presente que nuestra Divinidad y rompemos ese Segundo Mandamiento. Entonces debemos acercarnos desde nuestro corazón y conectarnos de nuevo con La Vida, sentir la profundidad de nuestro amor y sanar desde la transparencia con el ser amado... volvernos a parar desde debajo de su piel y sentir lo que se siente ver el mundo desde sus ojos... y amarlo, amar a nuestro amado con todo.. y entonces...
Entonces no solo decir "Te Amo", sino vivir ese "Te Amo" desde el tuetano.
