La voz, la voz que no para, que no nos deja un instante. La voz que escuchamos cuando todo esta en silencio, esa voz que vive en nuestra mente y que nos quiere dirigir el destino, controlar nuestros pensamientos, influenciar nuestros sentimientos, marcar cada paso, juzgar todo. La voz, la voz que viene como sello a nuestra humanidad, todos la tenemos, ahi esta.
Donde? Callate un instante. La escuchaste? Ahi la tienes... algo te dice, algo como cual voz? porque quiere que pensemos que no existe...
Esa voz trabaja horas extras para asegurarse que dudemos de todo y de nosotros, para conectarse con nuestro pasado y traer evidencia del dolor y de porque las cosas no van a funcionar, para decirnos que ya sabe como funciona todo y que debemos cuidarnos, para presionarnos los botones que nos reactivan, para manejarnos como nadie nos maneja... la voz, la magistral voz que no para de cantarnos, no al oido... dentro de nuestra propia mente!!!
Mi herejía hoy es por supuesto una invitación a callar la voz, a apagar ese radio viejo, que vive dandonos serenata, de esas que no dejan dormir ni vivir desde la esencia y la libertad. La practica de la meditación no es otra cosa que una disciplina que busca ir callando esa voz, para llevarnos al silencio de nuestra esencia, ese silencio donde nos entregamos a lo desconocido, donde vivimos libres del pasado, libres de miedo, donde encaramos la vida desde el amor, no desde el miedo.
Es hora ya de empezar a callar ese radio viejo que da serenatas sin cansancio, es hora de enmudecer la voz, agradecerle por tantos años de entrega devota y darle libertad... para encontrarnos, para encontrar nuestra propia libertad..
