Quedate donde mis manos te vean, quedate donde mi obsesión te pueda hallar. Quedate para respirar tus poros una vez mas y quedarme así hasta que el tiempo borre toda huella de si mismo, o sea, hasta que lleguemos al infinito.
Quedate porque ser hereje significa conocer el dolor agudo que genera el amor, después de que nos ha amasado de felicidad; solo quien es capaz de ver a traves de ese dolor entiende que no hay tal, que es la preparación para una felicidad más intensa aún.
Mas intensa? diras tú, más intensa propondré yo.
Quedate en este pedazo de paraiso donde las gaviotas dicen nuestros nombres y nuestros oidos son los únicos capaces de reconocer su canción complice de amor. Quedate donde ya solo seamos tu y yo.
Quedate para oír solamente tu voz, a cada instante, quedate en una de nuestras conversaciones y quedate entonces por siempre.
Deberás saber que aún si eliges no quedarte da igual, tu voz es lo único que escucho y de todas formas jamás te irás. En este pedazo de paraiso las gaviotas seguirán cantando nuestros nombres y tu y yo seguiremos amandonos, mas herejes que siempre...
De todas formas te lo repito: quedate...
